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Con la meta cumplida, ahora a definir la revancha

Zapato
La idea es seguir con el entrenamiento y las competencias.

Después de entrenar casi un año para correr un maratón y terminar por experimentar esta distancia en condiciones poco menos que las deseables, lo que sigue es planear cuál o cuáles maratones correré en 2013.

Estos últimos meses de entrenamiento, combinados con el receso de fin de año, me sirvieron para saber cómo reacciona mi cuerpo ante una carga importante de carreras y, posteriormente, a una disminución de hasta un 70 por cierto del ejercicio… el resultado no fue muy bueno.

Si bien considero que no empezaré desde cero, sí perdí gran parte de la condición física que adquirí y ahora que regresé a las pistas pude constatarlo.

Mi cuerpo debe empezar nuevamente con la rutina, mientras que la mente me pide que defina rápidamente cuándo y en dónde será el nuevo reto.

Con la llegada del primer mes del año, me apura definir cuál será el siguiente reto (en Twitter ahora será #larevancha) de 42 kilómetros. Octubre y noviembre son meses en los que se realizan maratones importantes y muy atractivos para cualquier corredor-turista como yo, sin embargo, no creo aguantar hasta esas fechas para enfrentarme a esa distancia por segunda vez.

Si bien en el 2012 la meta del maratón se cumplió, no fue como lo esperaba, por lo que correr dos maratones este año, uno entre marzo y mayo, y el otro en octubre, puede resultar una alternativa.

La opción de dos maratones en un periodo de 12 meses no me parece descabellado, no obstante, es imposible olvidar que las semanas más fuertes de la preparación implican diversos dolores que a veces te hacen dudar sobre seguir adelante. Ahora, el experimentar esa sensación dos veces al año puede resultar una verdadera agresión para el cuerpo.

La idea del dolor de piernas, la disciplina para llevar un régimen de entrenamiento y de alimentación, además de los sacrificios laborales, familiares y sociales que implican este tipo de retos, sólo se puede equilibrar con la adrenalina que se experimenta cuando estás en la línea de salida para empezar un maratón. Este argumento es el que me hace seguir adelante con mi plan.