San Diego, una carrera con aire ligamayorista

San Diego debe ser una escala obligada para quien disfruta de viajar y correr.

Esta ciudad fronteriza es sede del circuito de maratones y medio maratones Rock ‘n’ Roll y se corre cada año entre los meses mayo y junio.

Hace 15 días corrí mi décimo medio maratón en la ciudad donde he vivido una de las mejores experiencias al correr uno de mis cinco maratones hasta el día de hoy, aunque el recorrido de los 21 kilómetros fue menos atractivo que la ruta del maratón del 2013.

Quizá las 13.1 millas no son suficientes para salir de la ciudad y llegar a Mission Bay Dr., una avenida que recorre una zona hotelera, parques y complejos habitacionales frente algunas islas pequeñas. En cambio, el medio maratón cruza varios vecindarios y la orilla del Parque Balboa, uno de los atractivos de San Diego.

Estos son cuatro de los 10 medio maratones en los que he participado, entre ellos Veracruz 2014, donde marqué mi mejor tiempo.
Estos son cuatro de los 10 medio maratones en los que he participado, entre ellos Veracruz 2014, donde marqué mi mejor tiempo.

Me sentí bien en la carrera. Empecé con cierta precaución y preferí acelerar al cruzar el kilómetro 10. Puede correr más rápido la segunda parte del recorrido, lo que me da confianza de que el entrenamiento para el maratón de Buenos Aires en octubre va bien. A paso seguro.

Lo mejor de este medio maratón fue la fiesta al terminar carrera. El estadio de los Padres abrió las puertas para recibir a los corredores y a sus familias. El césped de los jardines fue lugar inmejorable para estirar mientras se escuchaba la banda de rock, para ver la premiación a los ganadores y escuchar al corredor olímpico y ganador de los maratones de Boston (2014) y Nueva York (2009), Meb Keflezighi, quien felicitó y alentó a los participantes después de llegar en la segunda posición del medio maratón, con tiempo de 1:02:26.

Vero está de regreso en las carreras y marcó uno de sus mejores registros en un recorrido entretenido con algunas pendientes y largas bajadas. Cumplí con mi décimo medio maratón (por cinco maratones) y mi tiempo fue casi el promedio de lo que he registrado en esta distancia anteriormente: 1:58 horas.

Carlos se decidió y corrió su primer medio maratón y al final fue otro de los que disfrutó, al igual que Jones, la zona de recuperación en la “alfombra verde” del estadio ligamayorista.

Querétaro: cita con el calendario

Al iniciar el 2013 y después de correr el maratón de Las Vegas, tenía dos cosas claras, que en el 2014 correría dos maratones y el medio maratón de Querétaro.

Definí primero cuáles serían los meses en los que podría correr la distancia de 42 kilómetros sin que esto significara poner en riesgo mi salud. La idea siempre ha sido correr a paso seguro.

La personalización de la playera fue una posibilidad para los corredores.
La personalización de la playera fue una posibilidad para los corredores.

Junio y diciembre fueron los  meses recomendados tanto por entrenadores como por la nutrióloga. Elegí correr a mediados de año en San Diego y en diciembre en Monterrey, Nuevo León. Mientras correría algunos medio maratones y carreras de 10 kilómetros.

Sin embargo, en mi calendario siempre estuvo regresar a Querétaro, una ciudad que se caracteriza por la amabilidad de su gente y que comprobé el año pasado cuando me inscribí al maratón de esta ciudad para hacer un entrenamiento de 35 kilómetros.

En ese año, los organizadores de la carrera se preocuparon, al igual que este año, por involucrar a los queretanos a esta fiesta deportiva. Todavía recuerdo el trayecto a Querétaro con los enlaces en vivo que alguna estación de radio hacía de manera constante a la Expo, para entrevistar a corredores y reportar las incidencias que se presentaban en la entrega de números y paquetes.

A diferencia del año pasado, esta vez no hubo regalos para los corredores, como la gorra conmemorativa o la cangurera con dos pequeñas botellas que sirven para correr distancias largas y cargar alguna bebida hidratante.

Ya en la carrera, grupos de estudiantes salieron a las calles uniformados para organizar porras y entregar algún tipo de bebida o fruta. Nunca faltó apoyo.

Este año fue similar. Al llegar a la ciudad fue fácil encontrar alguna estación de radio en la que se hablara del maratón; observé varios espectaculares alusivos a la carrera dominical en los que uno de los lemas era: “El esfuerzo lo pone el corredor, tu pones la alegría”.

La entrega de paquetes para los corredores fue en el Centro de Congresos, al igual que año pasado. Rápido y sin mayores contratiempos recogí la playera y el número de competencia con mi nombre impreso. En otro espacio del lugar, se ofrecieron conferencias y la posibilidad de estampar la playera con alguna frase emotiva. En redes sociales se escucharon críticas por la mala calidad de la playera y que todas fueron unisex.

El domingo me desperté a las 4:45 para salir a tomar la salida. Los organizadores estimaron que 15 mil corredores se registraron para alguna de las pruebas (5, 10, 21 o 42k) y 5 mil más participaron sin número en el pecho.

Las salidas para cada prueba estaban delimitadas y cuando ingresé al corral verde del medio maratón quedé rezagado en el grupo. Más tarde, ya en la carrera, me di cuenta de ello por la cantidad de gente que rebasé. Nunca antes había rebasado tanta gente, quizá fue por este motivo que pensé que mejoraría mi tiempo.

Quizá también la cantidad de gente sorprendió a los organizadores y los dos primeros puntos de abastecimiento se quedaron sin líquido; se acabó tanto el agua como el gatorade. Esta situación se normalizó en las siguientes estaciones y pude finalizar sin problemas.

Por primera vez corrí en una competencia en la que Vero estuvo como espectadora. Pude verla un par de veces y la segunda me acompañó corriendo, con Sebastián y Mateo, unos 20 metros.

La experiencia de correr en Querétaro fue similar a la del año pasado: la gente volvió a salir a las calles, empleados de distintos negocios aprovecharon para salir y ofrecer agua, naranjas y dulces, y yo cumplí con el tercer medio maratón del año en menos de dos horas. No hubo marca personal.

Correr duele

Falta exactamente un mes para el maratón de San Diego y ya hay señales claras del kilómetraje recorrido hasta hoy: dolor en muslos, pantorrillas y talones.

Tras cuatro meses completos de entrenamiento el cuerpo ha recorrido 431 kilómetros en total. La carga ha ido aumentando paulatinamente hasta terminar marzo y abril con 238 y 234 kilómetros, respectivamente. Los promedio semanales de carreras osilan entre los 47 y 65 kilómetros.

Este es el segundo ciclo de preparación para un maratón que experimento y ha tenido sus diferencias respecto al del año pasado. En 2012 el cuerpo empezó a doler casi dos meses y medio antes de la fecha del maratón y parte del entrenamiento se trasladó a la alberca y a la bicicleta para evitar el impacto en las piernas.

Este año aún no entro a la alberca, sin embargo los días de descanso han tenido que aumentar. Habitualmente el domingo no entreno y con esas 24 horas mi cuerpo puede empezar una semana de rutina completa. Desde la semana pasada tuve que tomarme un día más por un dolor en la parte trasera del talón que me impide trotar libremente.

Escribo este texto en mi segundo día seguido sin entrenamiento y luego de un fuerte masaje que me dieron con el fin aminorar las contracturas que aquejan mis piernas. La más fuerte es en la parte trasera de muslo izquiero y es, al parecer, la que ocasiona el dolor en el talón.

Los planes siguen conforme lo establecido y las precauciones ahora son mayores. La meta de este primer semestre del año está a 31 días y la parte fuerte de los entrenamientos está cerca de finalizar para empezar con la fase de descenso antes de la gran carrera.

Este fin de semana el programa marca una carrera de casi dos horas, por lo que regresaré a la Ciudad de México para correr el que será el quinto medio maratón para mí, segundo en este año y será en la carrera que marcó mi debut en la distancia de los 21 kilómetros: el medio maratón ESPN.

La playera del medio maratón ESPN 2013.
La playera del medio maratón ESPN 2013.

Estos meses de preparación para correr un maratón me han dejado algunas cosas claras: sin disciplina es complicado llegar a la meta; el trabajo de gimnasio y mantenimiento del cuerpo (masajes en mi caso) es fundamental para llegar sano al día de la carrera y en definitiva, prepararse para un correr un maratón duele.

 

Zacatecas 2013, un aprendizaje para el corredor

Pocas competencias pueden aportar tantas y variadas experiencias para un corredor como el Medio maratón Zacatecas 2013.

Es un hecho que antes de una carrera el competidor tiene acceso al recorrido de la ruta, la altimetría, al pronóstico del tiempo e incluso puede acceder a través de google maps a imágenes que muestran fielmente el tipo de superficie por la que correrá, esto por aquellos quienes prefieren evitar el adoquín, por ejemplo.

Una perspectiva de la ciudad.
Una perspectiva de la ciudad.

El estado de Zacatecas se ubica al norte de México y su capital, del mismo nombre, cuenta con una población de 140 mil habitantes. El Centro histórico de esta ciudad fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, por lo que los comercios de ese primer cuadro cuentan con discretos anuncios pintados en sus fachadas, los cuales contrastan con los grandes letreros luminosos que se observan en otras ciudades. Ahí radica una de las peculiaridades de esta ciudad.

Quienes visiten Zacatecas notarán que cada uno de los balcones que engalanan el Centro histórico cuenta con un diseño de herrería propio, esto debido a que los herreros que las construyeron hace muchos años, se pusieron de acuerdo entre ellos para labrar un trabajo distinto para cada balcón (ver fotogalería).

Entre las características de Zacatecas destaca el desorden urbano con el que fue trazada, gran parte de ello por ser una entidad minera. Es complicado circular en auto por el centro y el ir y venir podría convertirse en un recorrido de varios kilómetros ante lo estrecho de las calles que evitan el retorno por la misma vía. Es precisamente la topografía de Zacatecas capital la que hace que esta carrera sea única en la distancia (al menos en mis experiencias anteriores).

El recorrido se distingue por las pendientes que el corredor debe “escalar” en los primeros kilómetros, entre los cuales recuerdo especialmente la salida del parque La Encantada, el cual exige al deportista subir aproximadamente 26 metros en una longitud de 350. Hay otras más que ofrecen un respiro, como los 70 metros de subida en un tramo de cuatro kilómetros. Les comparto el registro de altura y velocidad que marcó mi reloj durante el recorrido.

El medio maratón celebrado el pasado 21 de abril inició con una temperatura de 9 grados centígrados, con un minuto de silencio por las víctimas del ataque terrorista de hace una semana al maratón de Boston y con los corrales con poco más de mil 700 corredores de estados de la República Mexicana como Coahuila, San Luis Potosí, Durango y Jalisco, principalmente.

Pues bien, la primera experiencia que el corredor puede aprovechar es la posibilidad de encontrar el ritmo óptimo para futuras carreras, en mi caso para el próximo 2 de junio en el maratón de San Diego. La posibilidad de correr en subidas para luego bajar, es una invitación a acelerar y tronarse kilómetros más adelante.

La preparación fue más allá de lo físico. En cierta forma fue frustrante ver subida tras subida, por lo que no es descabellado decidir acelerar y recuperar el tiempo que dejamos en las cuestas. En mi caso, sí aceleré cuando el terreno lo permitió, aunque me reservé para los kiolómetros finales. No me vuelve a pasar.

Ver que la gente te rebasa no es alentador. Sin embargo es en este tipo de carreras en las que no hay que perder de vista el objetivo que cada quien planeó. Para mí, correr Zacatecas fue una extensión del Turibús para aprovechar el recorrido a pie y tomar fotos de esta ciudad. Claro, llegó un momento en que la cámara se quedó guardada mientras me enfocaba en subir.

Mi primera visita a Zacatecas dejó un buen entrenamiento de 21 kilómetros,un mejor tiempo personal en la distancia, un recorrido por las calles de una de las ciudades más bellas de México, que con su medio maratón, la convierten en un destino recomendable para todo corredor.