La importancia de correr a paso seguro

Insisto, siempre trato de evitar invitar a gente a correr un maratón. Si en las reuniones o conversaciones con amigos sale el tema de las carreras y los viajes, les cuento mi experiencia en este deporte siempre con énfasis en la parte complicada de todo esto: la disciplina diaria para lograr terminar un maratón.

Si después de casi cinco años en los que he cruzado la meta de siete maratones, surge alguien que vea este deporte como una actividad que debe incorporar en sus vidas, me daré por satisfecho. La actividad física es necesaria para conservar la salud y, en muchos casos, para no caer en sobrepeso.

Rolando (43) en el último año de High School en Tucson, Arizona. El primero de la fila de abajo soy yo.
Rolando (43) en el último año de High School en Tucson, Arizona. El primero de la fila de abajo soy yo.

Como lo describí en el texto “Y después de 19 años los amigos seguían ahí“, tengo un grupo en Whatssap que lo integran ex compañeros beisbolistas sonorenses en el que uno de los temas cotidianos es recordanos unos a otros la cantidad de kilos que hemos acumulado en nuestros cuerpos. Claro, unos más que otros.

El año pasado Rolando empezó un reto deportivo en el que pretendía hacer ejercicio por lo menos 250 días del año. Sin titubeos, Machalco tomó la idea como suya, regresó al gimnasio como en sus mejores años de pelotero y terminó el 2016 con una cifra muy por arriba a lo sugerido y con más de 10 kilos perdidos. Rolando se olvidó de su propuesta en pocas semanas.

Este año la actividad no fue tan ambiciosa pero seguro pesará a la hora de comer, tomar cerveza o practicar algún deporte. Maytorena pidió el 31 de diciembre que cada uno de los integrantes del grupo mandara una foto sobre la báscula y, el siguiente año, el mismo día, subiríamos la misma foto para ver quién mantuvo su peso, quién lo subió, o en el mejor de los casos, ver si alguien se preocupó por mejorar su condición física y perdió algo del sobrepeso que carga.

¿Una ocurrencia?

Rolando ha dedicado su vida a los medios de comunicación: ha sido locutor en radio, reportero en televisión, tiene una carrera universitaria en Periodismo y en los últimos años ha trabajado de manera independiente en su propio negocio como productor televisivo.

Tiene cuatro hijos, entre ellos una universitaria que estudia en una de las mejores instituciones de Estados Unidos, en California. A Rolando le gusta su trabajo y sin duda hay gente que lo podría calificar como workaholic: un viernes está en Tijuana en una producción de futbol, al día siguiente se mueve a otra ciudad en México para transmitir Box y regresa en unas cuantas horas a California para producir algún otro deporte. Todo ello en menos de 40 horas. Incluso esta semana lanzó su video columna sobre política estadounidense.

A Rolando también le gusta hablar y mucho. A veces, y sin razón aparente, puede pedir que lo inviten a jugar un partido de beisbol en su natal Hermosillo sin ni siquiera saber si podrá trasladarse a otra ciudad para llegar al partido o en el peor de los casos, se inscribe a un maratón. Sí, a esas carreras de 42.195 kilómetros.

Hace algunos meses Rolando dijo que le gustaría cubrir la distancia del maratón. Le comenté que se preparara y que si se decidía, lo corríamos. También le advertí que correr duele, que correr por más de cinco horas seguidas no es para todos, que esa distancia exige disciplina en los entrenamientos y varios cientos de kilómetros recorridos antes de llegar al corral de salida.

El 18 de diciembre Rolando mandó al grupo su inscripción al maratón de Los Ángeles, a correrse el 19 de marzo de 2017. Ese mismo día me registré y en menos de 70 días haremos esa ruta que arranca en Dodgers Stadium y termina en las playas de Santa Mónica, un recorrido que se antoja.

El grupo de Whastapp hoy se llama “Los Runners”. El satírico nombre recae en la incredulidad de sus integrantes a que Rolando cruce la meta y se cuelgue la medalla de maratonista.

No tengo la menor duda de que Rolando cruzará la meta, sin embargo, ese no es el tema que me inquieta. El maratón debe tomarse en serio y quien quiera hacerlo debe prepararse a conciencia para correrlo. Las semanas de entrenamiento deben cumplirse una a una, así como las carreras largas y siempre bajo la mirada de un entrenador. Rolando tendrá que responder estos puntos.

Correrá lento, muy lento. Sabe que no hay razón para precipitarse y que tiene seis horas y media para cubrir la ruta. Lo que quizá no sepa es que su objetivo de ese día se cumplirá hasta que lleguemos a un restaurante, comamos un trozo de carne acompañado de una buena botella de vino. Eso solo se logra si corremos a paso seguro.

Y después de 19 años, los amigos seguían ahí

Somos más de seis. Jugadores y familias después del partido.
Somos más de seis. Jugadores y familias después del partido.

Todos teníamos el mismo objetivo hace 22 años y los caminos nos reunieron en la preparatoria Amphitheater de Tucson Arizona.

Los seis éramos atletas: jugábamos beisbol en distintas ligas de Hermosillo y decidimos emigrar a Estados Unidos para buscar el sueño de algún día jugar en las Grandes Ligas.